Esther Morales Fernández

Técnico Naturopático en Homeopatía

Desde el ejercicio de mi profesión como Educadora Social, muy pronto entendí la importancia de complementar los conocimientos propios de las ciencias sociales con otros conocimientos relacionados con la salud y la alimentación. De esta manera comencé a investigar y formarme en otras técnicas como la quiropráctica, la terapia floral, comida energética, etc., profundizando mis estudios con la formación como Técnico Naturopático en Homeopatía.

Desde entonces mi experiencia práctica combinada de estos dos perfiles profesionales me impulsa a seguir descubriendo técnicas tanto antigüas como innovadoras que sigan enriqueciendo estas dos dimensiones: la socio-educativa y la de salud[1].

Mis estudios en Naturopatía- Homeopatía los realicé en la Escuela Ankarena de Málaga, con D. Juan Jiménez Jurado, homeópata con más de tres décadas de experiencia. FENACO avala mi titulación como Técnico Naturopático en Homeopatía.

En la intervención socio-educativa con familias me di cuenta de que, a la hora de  acompañar y potenciar sus procesos de cambio, era muy importante hacerlo teniendo en cuenta las diferentes dimensiones de las personas y de que, en ocasiones, la salud era una muestra más de su malestar. Sin embargo, su salud era abordada desde la idea de enfermedad-síntoma-remedio, no tratando a la persona en su conjunto.

La homeopatía, por el contrario, es una técnica terapéutica que trata a la persona en su globalidad (a nivel psíquico, físico, emocional…) sirviéndose de medicamentos para ayudar al organismo a restablecer su equilibrio natural. La homeopatía no se centra sólo en eliminar los síntomas que presenta la persona enferma, si no en buscar la sanación de la misma y la mejora de su calidad de vida.

“Si lo oigo, lo olvido. Si lo veo lo recuerdo. Si lo hago lo se. Si lo descubro lo uso” (Educación popular. Pablo Freire)

«El alma es un acorde; la disonancia, su enfermedad». (Pitágoras).

“Yo entiendo por salud, poder llevar una vida plena, adulta, viviente, en la que esté en condiciones de respirar lo que amo”. (Katherine Mansfield)


[1] Podemos entender la salud como un estado, un proceso, una condición de posibilidad y un ideal, en el que están presentes las diferentes dimensiones de la persona (física, psíquica, emocional y espiritual) y su relación armónica y respetuosa, consigo misma, con las demás y con la naturaleza.